PRINCIPALS FUNCIONS HORMONALS EN LA DONA

ESTRÒGENO

L’estradiol és l’estrògen més potent dels ovaris. Es produeix en el teixit gras, als ovaris i a les glàndules adrenals.

HORMONES TIROIDES

Les hormones tiroïdals es produeixen a la tiroides i regulen la taxa metabòlica de totes les cèl·lules. Existeixen receptors per a les hormones tiroïdals a la majoria de teixits i, per tant, afecten la funció de gairebé tots els òrgans i sistemes, especialment el cor, els ossos i el greix subcutani.

TESTOSTERONA

La testosterona és la principal hormona sexual esteroide. Tot i que és comú pensar que les dones no tenen testosterona, en realitat és una hormona clau en la salut i el benestar de la dona. Tot i això, el seu nivell és 10 vegades menor que el d’un home, per la qual cosa els signes virils no apareixen en elles.

PROGESTERONA

La progesterona és l’hormona encarregada de mantenir l’embaràs. Quan es produeix l’ovulació, el cos lúte del qual va sortir l’òvul comença a produir progesterona durant la segona meitat del cicle menstrual, amb l’objectiu de mantenir l’endometri preparat per a una possible implantació de l’òvul fecundat. Si aquesta implantació no es produeix, el cos lúte deixa de produir progesterona i l’endometri es desestabilitza, produint-se la menstruació.

MELATONINA

La melatonina és una molècula relacionada amb la fisiologia neuroendocrina. Està implicada en la regulació dels ritmes circadians i en el ritme son-vigília, sent també una hormona moduladora de l’activitat del sistema immunitari.

DHEA (DEHIDROEPIANDROSTERONA)

La DHEA és un andrògen feble produït per les glàndules suprarenals, que es sulfat al fetge i circula per la sang en la seva forma sulfatada (DHEA-S). És un precursor de nombroses hormones sexuals, com la testosterona, l’estradiol o l’estrona.

CORTISOL

El cortisol es produeix a la còrtex de les glàndules suprarenals, igual que l’aldosterona, la DHEA i altres hormones. Intervé en el metabolisme de les proteïnes, els greixos i la glucosa, i té una important funció sobre el sistema immune.

INSULINA

La insulina és l’hormona que secreta el pàncrees quan els nivells de glucosa augmenten després de menjar i permet l’entrada d’aquesta a l’interior de les cèl·lules (especialment al fetge, cervell i músculs) per ser utilitzada com a energia.

ESTRÓGENO

Los bajos niveles de estradiol se asocian con efectos negativos sobre el sistema cardiovascular, huesos, vida sexual, tersura de la piel, bienestar emocional, sueño, capacidad cognitiva, estado de ánimo y sistema inmunológico. 

HORMONAS TIROIDEAS

Sus efectos son controlar la temperatura corporal y favorecer el metabolismo del tejido adiposo, lo que ayuda a la pérdida de peso graso y a la bajada de los niveles de colesterol. Son cardio y neuroprotectoras. 

Sus bajos niveles se relacionan con ganancia incontrolada de peso, decaimiento, cansancio crónico, depresión, pelo ralo y débil, piel seca, uñas quebradizas, sensación de frío… 

TESTOSTERONA

En las mujeres se produce por conversión a partir de la DHEA en un 75% y por su producción en los ovarios en un 25%. 

La testosterona tiene un potente efecto anabolizante en el tejido muscular y óseo así como en la libido. Además, afecta al estado de ánimo y a la función cognitiva. 

Numerosos estudios confirman que, al igual que sucede en los hombres, en las mujeres también se produce una disminución de los niveles de testosterona con la edad, debido a una bajada en la producción de DHEA y al incremento de ciclos anovulatorios a lo largo de la vida.  

Los bajos niveles de testosterona se asocian con la disminución de la libido, el bajo estado de ánimo, el aumento de grasa corporal, la disminución de la masa muscular y la fuerza, la disminución de la densidad mineral ósea y el aumento del riesgo cardiovascular, entre otros. 

Además, en las mujeres la testosterona contribuye al alivio de los síntomas de la menopausia y a la mejora de la piel, aumentando el colágeno y la elastina. 

PROGESTERONA

Uno de los primeros signos de la perimenopausia es la disminución de la producción de progesterona, haciendo inestable el endometrio y desencadenando ciclos menstruales más cortos de lo normal. 

La progesterona también tiene receptores en las mamas, huesos y cerebro, por lo tanto, la disminución de esta hormona tiene efectos negativos sobre el sistema óseo, el bienestar emocional, la capacidad cognitiva y el estado de ánimo. 

MELATONINA

Se trata de una hormona fundamental en la regulación de la función mitocondrial, para la producción de ATP, que es la forma de energía que la célula utiliza para todas sus funciones. Además, la melatonina es un potente antioxidante y antiinflamatorio.  

La falta de melatonina produce una pérdida de la capacidad para la regulación de los ritmos circadianos, provocando problemas en la cantidad y calidad del sueño y del descanso.  

Su disminución causa estrés oxidativo y nitrosativo, que se agudizarán cuanto mayor sea el déficit de esta hormona. Esto provoca la inflamación de las células, debilitando el sistema inmunuitario, y por ende, causando enfermedad. 

Además, como la melatonina sincroniza los ritmos de los neurotransmisores cerebrales, su disminución afecta directamente a las capacidades cognitivas. 

DHEA

En el caso de las mujeres es el precursor del 75% de la testosterona circulante. Además, tiene efectos por sí misma en arterias, huesos y sistema inmune.  

Los niveles plasmáticos de DHEA-S son un buen biomarcador de envejecimiento, ya que bajan entre un 10-20% por década a partir de los veinte años.  

Un nivel adecuado de DHEA favorece la reconstrucción de los tejidos (estimulando el metabolismo de las proteínas), ayuda a controlar el estrés (contrarrestando el efecto del cortisol) y tiene efectos positivos a nivel cardiovascular, óseo, inmunológico, sexual, de estado de ánimo… 

CORTISOL

Al igual que la insulina, se trata de una hormona que aumenta con la edad y con los malos hábitos de vida, produciendo problemas a medio y largo plazo. 

Es conocida como “la hormona del estrés”, ya que se eleva en situaciones de estrés físico y/o psíquico agudo, como respuesta a la hiperestimulación de las glándulas suprarrenales en la fase 1 o de alarma de Hans Seyle, inhibiendo al sistema inmune. 

Sin embargo, una situación de estrés crónico produce una caída de esta hormona y puede reflejar un síndrome de fatiga adrenal. 

INSULINA

La cantidad de insulina necesaria para mantener un determinado nivel de glucosa en sangre es un indicador de la resistencia y la sensibilidad de los receptores de las células a la insulina. 

La insulina, junto al resto de indicadores del perfil hidrocarbonatado, se correlaciona con el riesgo de desarrollar una diabetes tipo II y sus consecuentes complicaciones cardiovasculares, renales, neurológicas y de retina, así como con una menor esperanza y calidad de vida.  

La diabetes tipo II es una enfermedad que corresponde al 95% de los casos de diabetes. Aparece en los adultos y se incrementa con la edad, el sedentarismo, el sobrepeso y obesidad. Se caracteriza por una resistencia de los receptores de las células a la insulina, hiperinsulinismo en un principio y un agotamiento del páncreas para liberar la insulina en las fases más avanzadas. 

La prediabetes puede detectarse años antes del desarrollo de una diabetes tipo II mediante el control de los biomarcadores del metabolismo hidrocarbonatado.